El estilo de decoración vintage ha llegado para acoger todos esos muebles y artículos decorativos que han sido testigos de varias vueltas al sol por décadas y aún se niegan a morir.
¿Cuentas con muebles muy bien conservados y con una imponente presencia que derrochan una inigualable elegancia?, ¿lucirán igual de magníficos como en las fotos de aquellos años o ya será necesario jubilarlos y guardarlos en el garaje?
¡Descubre la decoración vintage y dale a tu hogar ese toque que nos envuelve en la nostalgia!
¿Qué es el estilo vintage?
No podemos aseverar que el estilo vintage es algo nuevo, porque su propia traducción del inglés lo contradice, pues evoca a lo clásico.
Lo que sí podemos asegurar es que esta nueva tendencia va tomando mayor auge y más adeptos.
Esto debido a que le da un aire sereno y cálido a las viviendas que se revisten con esta forma de decoración. Y lo mejor de todo es que te ahorras una fortuna al utilizar esos muebles que tenías desde antaño.
Para que el mobiliario sea considerado vintage, debe haber sido fabricado antes de los noventa, pero no anterior a los años previos a la década de los 20´s.
De ser así ya consideraríamos como una antigüedad el mobiliario.
Lo verdaderamente artístico de este estilo es esa impecable combinación entre muebles genuinos confeccionados dentro del lapso de las décadas mencionadas, compartiendo espacio con otros de reciente creación que se inclinan por un diseño contemporáneo e innovador; logrando de esa forma un balance y una armonía excepcional.
Si hablamos sobre los ornamentos, este estilo le da cabida a objetos que pensabas jamás ibas a volver a utilizar.
Es así como puedes colocar ese gran reloj pendular que te heredaron, el teléfono alámbrico que cada vez es menos común encontrarlos, o un tocadiscos que nos recuerde el paso del tiempo a través de la música.
Agregar unas pequeñas plantas y flores ayudarán a que el espacio luzca fresco y con ese aire campirano de los años previos al auge de la tecnología.

Paleta de colores del estilo vintage
La presencia del blanco y algunos colores más sobrios son los encargados de ser la base de la escenografía vintage, especialmente sobre paredes y techos.
Para los muebles y demás elementos que integran la decoración, se recomienda utilizar tonos pasteles como el rosa o menta para darle ese toque suave a la propiedad.
También se puede complementar con estampados florales para brindarle un aspecto más primaveral.

La madera natural y el beige son otras excelentes opciones, pues aportan un ambiente rústico y elegante, ideales para enmarcar lo refinado del estilo vintage.

El efecto de un espacio glamuroso lo podemos conseguir al introducir muebles con acabados en oro y cobre, regalándonos esa sensación de estar en una estancia de la realeza.

Ejemplos de muebles vintage

El sofá capitoné es todo un referente de la decoración vintage. La comodidad de los acolchonados ha traspasado la línea generacional.

Un comedor de madera de corte clásico es esencial para una espléndida convivencia familiar.

La lámpara de araña es una excelente opción para iluminar tu espacio y a la vez estar a juego con la decoración que impera en el lugar.

Los cestos de mimbre ayudarán a almacenar objetos o ropa, manteniendo ese ambiente vintage.
