¿QUÉ ES EL SÍNDROME DEL NIDO VACÍO?
Ha llegado el tiempo en que los hijos parten de casa para escribir su propia historia de vida; dicho en un sentido más poético, abandonan el nido para alzar el vuelo; sus alas están listas y conocen las técnicas para volar, por lo que ya no necesitan de los padres.
En las familias que cuentan con dos o más hijos, cada abandono del nido en cierta medida prepara a los padres para el inevitable momento en que todos los críos alzarán el vuelo y el nido quedará vacío.
Si se trata de hijo único, sin lugar a dudas el impacto es de golpe, sin margen de maniobra para asimilarlo.
Entonces, tras años de movimiento y algarabía en casa, el silencio prevalece; ya no están los hijos para despertarlos y preparar su desayuno; darles la bendición y enviarlos al trabajo; esperar su llegada al atardecer y escuchar sus anécdotas cotidianas.
En la película mexicana “Azahares para tu boda” (1950) dirigida por Julián Soler, tras la muerte de la mamá Eloísa (Sara García), y la partida de los hijos, el patriarca de la casa Ernesto (Fernando Soler), ordena hacer la mesa del comedor más chica, pues ya no hay necesidad de tantos lugares.
Aunque el enfoque del melodrama tiene otra perspectiva, esta referencia de la película es un claro ejemplo de lo que pasa cuando los hijos se van de casa; los espacios que antes eran utilizados por todos, ahora se vuelven grandes y en algunos casos innecesarios.
Ante esta nueva realidad, el matrimonio vuelve al principio: solo está la pareja; aunque con más años, experiencias y madurez.
Sin embargo, es posible que se presente el “síndrome del nido vacío”, con sentimientos de vacío, abandono, melancolía y hasta de inutilidad, en la perspectiva errónea de que ya no hay nada por hacer.
Fueron tantos años dedicados a los hijos, que a veces se olvidaron de cultivar la relación de pareja.
LAS VENTAJAS DEL NIDO VACÍO
Es importante destacar que el síndrome del nido vacío no se trata de una enfermedad, sino de un proceso natural en la línea de vida de un matrimonio; eso sí, puede convertirse en un problema familiar que desgaste a la pareja y la relación con los hijos.
Ya sea que se presente o no este síndrome, hay que visualizar el nido vacío como la oportunidad para redescubrirse en lo individual y como pareja; reinventarse y comenzar la nueva etapa aprovechando la experiencia, madurez y la estabilidad económica.
Y para muestra compartimos algunas de las ventajas que nos comparten quienes ya se encuentran en esta etapa, la Sra. Cáceres y su esposo don Joaquín.
Se reducen los conflictos familiares, ya que los hijos dejan de estar a cargo de los papás y por ende, no son responsables de si llegan tarde al trabajo, de que olviden lavar o planchar la ropa; “eso ya les toca”, nos dijo la Sra. Cáceres.

Es tiempo para viajar y conocer el mundo, pues la agenda se libera, al no tener la responsabilidad de las actividades y horarios de los hijos; “ya jubilados los dos, tenemos con qué, así que nos hemos ido a viajar a veces en pareja, otras en grupo; nos lo merecemos”, afirma don Joaquín.
Ambos coinciden en que la principal ventaja del nido vacío es reencontrarse uno con otro (como pareja), reavivar intereses y aficiones, y vivir sus últimos años de vida con una mejor calidad en su matrimonio.
Y no se trata de que los hijos desaparezcan del mapa, pues la comunicación se mantiene, las reuniones familiares son constantes y los nietos “la corona” de los abuelitos.
El nido vacío es el tiempo de y para la pareja.
¿CÓMO AFRONTAR EL SÍNDROME DEL NIDO VACÍO?
Para afrontar el síndrome del nido vacío, tenemos algunos consejos, los cuales pueden ampliarse de acuerdo a la forma en que cada pareja viva el proceso.
1. Recuerden que el cambio es la constante de la vida, por lo que la partida de los hijos es un ciclo más que da paso a otro.
2. Ajusten sus actividades y horarios; ahora el tiempo es para disfrutarlo en lo individual y en pareja, pues también deben tener un equilibrio.
3. Mantengan contacto con los hijos, pero no asuman la carga de sus responsabilidades; por supuesto que pueden apoyarles, pero no les resuelvan lo que corresponde resolver a ellos.
4. Visualicen esta etapa como la ocasión para iniciar una relación de adultos con los hijos; dejen atrás los regaños y sermones, den paso al diálogo y al consejo, sin imposiciones. Al final las decisiones que tomen, serán de los hijos.

5. Retomen actividades que dejaron de hacer; exploren nuevas aficiones e intereses.
6. Realicen viajes cortos a lugares cercanos, y viajes prolongados a lugares lejanos: recorran el país y el mundo de ser posible.
7. Quizá les interese aprender un nuevo idioma, estudiar algún diplomado o hasta concluir el posgrado pendiente.
8. Compren plantas o cultiven su propio huerto y aprendan a cuidarlo juntos; es una actividad que además beneficia al medio ambiente.
Con éstas y otras acciones se logra disminuir el tiempo que dura el síndrome del nido vacío, ¿cuáles agregarías a la lista?
HAY UNA NUEVA VIDA PARA LOS EMPTY NESTERS: EL NUEVO PROYECTO DE HOGAR
La nueva vida después del nido vacío, es una experiencia que lejos de ser trágica, se convierte en el parteaguas para vivir la última etapa de la vida con paz y tranquilidad.
Por eso, es sumamente recomendable renovar la experiencia y las emociones de iniciar juntos nuevos e importantes proyectos.

La opción ideal es la búsqueda de un nuevo espacio de vivienda, siendo lo más adecuado mudarse a un departamento. Este tipo de propiedades ofrecen ventajas ideales para los empty nesters: Ubicarse en zonas habituales para la pareja, mayor seguridad, menor esfuerzo de mantenimiento, amenidades y sobretodo, la posibilidad de decorar y adaptar totalmente a su gusto todos los espacios de inmueble; haciendo su hogar soñado, una realidad.