Adquirir una propiedad para que sea una fuente de ingresos es una excelente apuesta. Sin embargo, es esencial tener claro lo que queremos lograr con ella. ¿Sabes cuáles son las 3 formas de invertir en bienes raíces y conseguir los mejores dividendos con tu patrimonio?
La elección de una manera concreta de manejar la inversión de un inmueble va en relación a tus necesidades y proyecciones a futuro.
Cada modalidad presenta ciertas características, así como riesgos y retornos de inversión diferentes entre sí, lo cual deberás considerar para escoger aquella que mejor se adapte a tu presupuesto, acceso a la vivienda y liquidez que deseas tener de tu dinero.
Es por eso que en este artículo te mostraremos cada una de estas formas, para que evalúes según sus pros y contras la que mejor te convenga:
Compra-venta de inmuebles
Esta es la forma tradicional de entrar en el mundo de las bienes raíces y se trata básicamente de adquirir una propiedad para venderla en un futuro a largo plazo a un precio más alto, esto a razón del aumento de su plusvalía con el pasar de los años.
Este tipo de inversión es perfecta para personas que cuentan con un capital suficiente para hacerse de uno o varios bienes inmuebles con la seguridad que su dinero no perderá poder adquisitivo por inflación económica, sino que al contrario, obtendrá mayores ingresos cuando llegue el momento de vender la(s) propiedad(es).
Cabe resaltar, que quien se incline únicamente por este método de inversión debe ser consciente que no habrá liquidez monetaria de este concepto por un lapso prolongado de tiempo hasta que concrete la venta del inmueble.
También señalar que la compra de un inmueble conlleva el pago de impuestos, trámites y cuotas de mantenimiento.
Sin embargo, es ideal si deseas el uso exclusivo de la propiedad durante el tiempo que sea de tu posesión y recibir más de lo invertido al momento de venderla.

Arrendamiento de la propiedad
Si no quieres esperar tanto tiempo para percibir ganancias por tu compra, otra forma de invertir es el adquirir el inmueble con la intención de rentarla.
Con esto conseguirás un ingreso mensual, el cual puede ayudarte a pagar las cuotas de tu inversión sin tener que descapitalizarte, con la ventaja de seguir siendo el propietario de la vivienda y poder hacer uso de ella en los momentos que no esté arrendada.
El reto es conseguir inquilinos responsables que no tengan problemas de pago y que sean cuidadosos con la propiedad, pues de otra manera tendrás problemas de mantenimiento por los daños provocados.
Sin duda, esta es una excelente forma de hacerte de un patrimonio con el apoyo del mismo inmueble para que se vaya pagando solo, como se dice coloquialmente.

El nuevo modelo del crowfunding
Por último, tenemos la tercer vía para entrar en los terrenos de las inversiones en bienes raíces, y es mediante el crowfunding, un término cada vez más recurrente de escuchar en los últimos años.
Se trata de una modalidad de inversión en conjunto con otros inversionistas, en la cual tienes la ventaja de participar en la adquisición de una propiedad con menor cantidad de dinero.
Lógicamente, los ingresos percibidos serán proporcionales al porcentaje invertido sobre la propiedad. Además de que no podrás disponer del inmueble, pues se trata de un bien compartido con un fin que excluye el uso personal de las instalaciones.
Es a través de plataformas digitales como M2CROWD, Expansive, entre otras, como puedes participar de la adquisición de proyectos inmobiliarios con potencial crecimiento con una cantidad de dinero mínima.
Si tú interés es ser el propietario único de la vivienda, definitivamente esta opción no es para ti.

En conclusión, el invertir en bienes raíces está al alcance de todos. Lo importante es enfocarte el aquel modelo que cubra tus expectativas y vaya conforme a tu presupuesto
Ahora que sabes más a detalle sobre las 3 formas de invertir en bienes raíces, ¿con cuál te adaptarías mejor?